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(Por José Pernalete. DIARIO LAS AMÉRICAS)

Recibido de María Victoria Eraso, corresponsal de Prensa Indígena. Miami, 15 de marzo.- Algunos piensan que la etapa más difícil quedó bajo el régimen de Maduro, pero hay testimonios que demuestran que una etapa dura les espera en su nuevo hogar.
Frank Perozo, fue miembro de mesa en las elecciones de 2013 en su país, Venezuela y tras denunciar irregularidades, fue perseguido bajo amenazas de muerte. (AP)
Ante la situación de inseguridad y persecución política en Venezuela, cientos de personas deciden semanalmente salir de la nación sudamericana y empezar una nueva vida en los Estados Unidos.
 
Algunos piensan que la etapa más difícil en el camino hacia el exilio quedó en el país bajo el régimen de Nicolás Maduro, sin embargo hay testimonios que demuestran que una etapa dura les espera en su nuevo hogar.
Uno de los relatos que representa lo duro que puede ser tomar la decisión de emigrar de Venezuela a Estados Unidos es el de Frank Perozo, quien debió huir de Caracas en octubre del año pasado por las constantes amenazas de integrantes de los conocidos colectivos chavistas, grupos armados que siembran el terror para apuntar al Gobierno.
Perozo llegó a EEUU con poco dinero: “Me vine con un préstamo de 6.000 dólares y aún debo 2.500 dólares”, comentó el profesional, de 44 años.
Además de hablar seis idiomas, es licenciado en Administración de Negocios, pero ahora en trabaja en un oficio donde recibe un sueldo magro. Según Perozo, a veces “los empleadores se aprovechan de la situación de un inmigrante y sus necesidad”.
Por ahora vive en un lote de casas móviles en Davie, en el condado Broward.  Perozo decidió vivir lejos de las zonas de mayor concentración de venezolanos en el sur de la Florida.
“La mayoría me ha dicho que somos muy desunidos, veo como mucha discordia entre nosotros (…) siempre que te dan una ayuda, están buscando cómo cobrártela”, comentó al referirse a su experiencia.
Espera resolver su estatus migratorio y aguarda por la aprobación del asilo político lo antes posible para revalidar en su carrera y poder ejercerla. Mantiene la firmeza de no regresar a su país, “nada me ata, mi mamá y mi abuela murieron y mi hija vive en Perú con mi exesposa, no pienso regresar", aseveró.
Otro caso es el de Wilker Gómez, un abogado con más de tres años fuera de Venezuela, quien junto a su esposa y tres hijos afronta aún limitaciones por no poder dedicarse a su carrera.
El motivo de su partida de Venezuela fue el señalamiento que el fallecido Hugo Chávez le hizo en una reunión de representantes sindicales en el suroriente de la nación sudamericana.
“Uno dice que al llegar a Miami trabaja en cualquier cosa y eso no es así” expresó. Según sus cálculos, para poder ejercer el derecho en Estados Unidos necesitaría unos cuatro años para volver a estudiar pero como tiene a su familia no es una opción por ahora.
Actualmente, Gómez sí comparte más de cerca con la comunidad venezolana y no deja de preocuparle lo difícil de la situación laboral. Gente de confianza le pregunta desde su patria si es recomendable emigrar.
El experto en leyes en Venezuela señaló que “es una decisión muy personal, pero si esa persona tiene un millón de dólares en las manos no debería tener dudas en dar el salto”•