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Mundo: El libre comercio puede acabar con los elefantes y los rinocerontes


(Por Alejandro Nadal Mic Smith)

SinPermiso, 23 de septiembre de 2016.
El gran censo de los elefantes.
(Alejandro Nadal)*
Los resultados del primer censo general de elefantes de la sabana africana acaban de ser publicados. Los datos son inquietantes y su revelación no podía ser más oportuna porque esta semana arranca en Johannesburgo (Sudáfrica) la conferencia internacional que podría sellar el destino final de estos animales.
 
 
Se trata de la decimoséptima conferencia de las partes (COP17) de la Convención sobre el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres (CITES). Y el centro de las deliberaciones está dominado por un debate sobre la suerte de los elefantes.
Ésta es la primera vez que se lleva a cabo un ejercicio de alcance general en el continente africano con información sobre la población total, los componentes y principales tendencias de Loxodonta africana.
El gran censo de elefantes fue financiado por la fundación Vulcan del filántropo Paul Allen, cofundador de Microsoft. El costo del proyecto superó los 7 millones de dólares, requirió de 81 aviones y 286 tripulaciones que volaron más de 463 mil kilómetros sobre unos 18 países para completar el ejercicio.
Los principales resultados del censo son inquietantes (y se encuentran disponibles en greatelephantcensus.org). La población en el conteo final alcanzó los 352 mil 271 ejemplares y se calcula que este número es 93 por ciento del total existente en los 18 países cubiertos por el censo.
Lo más alarmante es que en las áreas en las que existen datos suficientes para comparaciones históricas el censo registra una caída de 144 mil individuos entre 2007 y 2014. Es decir, en esos siete años la población total de elefantes registró una reducción de 30 por ciento y hoy la tasa anual de descenso de la población es de 8 por ciento.
La aceleración de esta declinación se debe a la cacería furtiva para alimentar el insaciable apetito de los traficantes de marfil.
La gran mayoría de los elefantes contabilizados (84 por ciento) estaba en áreas naturales protegidas, pero el número de cadáveres de estos animales que habían sido cazados ilegalmente indica que la lucha por sobrevivir se desarrolla tanto en áreas protegidas como en zonas sin protección.
El balance final no deja lugar a dudas: la extinción de los elefantes es una perspectiva real y podría ocurrir antes de 2030.
El mercado mundial de marfil es una maraña de espacios legales e ilegales que viven en simbiosis. El principal componente del mercado legal se encuentra en China, pero hay muchos otros países en los que se puede vender y comprar libre y legalmente marfil.
Tailandia es uno de los más dinámicos, pues también es centro de tránsito y distribución de marfil ilegal (crudo y semiprocesado). En Estados Unidos, Europa y Japón hay campo para comprar marfil, aunque con más restricciones.
La existencia del mercado legal es clave para explicar el vigor del mercado clandestino pues ambos mercados están unidos desde el suministro y almacenamiento hasta las redes de distribución.
En 1989 el comercio internacional de marfil fue prohibido por la CITES. Pero como la Convención no controla los mercados domésticos, el comercio de marfil a nivel nacional se mantuvo en muchos países.
Para agregar a la confusión, en dos ocasiones la propia Convención permitió las exportaciones de cantidades significativas de marfil hacia Japón y China. En 1999 se subastaron 5 mil 446 colmillos provenientes de Botsuana, Namibia y Zimbabue entre compradores japoneses.
En 2008 se vendieron 108 toneladas de colmillos a una agencia del gobierno chino que se encargó de distribuir esta cantidad entre los diferentes vendedores y procesadores en China.
Estas ventas fueron aprobadas en la inteligencia de que se trataría de operaciones excepcionales. Pero lo cierto es que contribuyeron al renacimiento del mercado de marfil: el crecimiento de la cacería furtiva fue el resultado directo de esas operaciones como hoy lo confirma el censo de población de elefantes.
En la COP17 en Johannesburgo se enfrentan dos propuestas diametralmente opuestas sobre comercio de marfil. Un grupo de 29 países promoverá la prohibición total del comercio internacional (colocando a Loxodonta africana en el Apéndice I de la Convención).
Y por primera vez, este bloque de países propone complementar esta medida con la clausura total de los mercados domésticos en todo el mundo.
En oposición a esta serie de medidas otros tres países (Namibia, Zimbabue y Sudáfrica) han presentado una propuesta que permitiría el comercio internacional de su acervo de marfil alegando que su población de elefantes es saludable y se mantiene en crecimiento. El problema es que ni los elefantes ni las fuerzas económicas conocen fronteras.
Autorizar el comercio de marfil será desastroso para las poblaciones que ya sufren el embate de la cacería furtiva.
La única manera de asegurar la supervivencia de esta especie gravemente amenazada es extendiendo el manto protector de la Convención sobre todos los espacios en los que habitan los elefantes con una prohibición total del comercio en todas sus modalidades.
En la próxima semana veremos cómo el tiempo se detiene en Johannesburgo.
http://www.jornada.unam.mx/2016/09/21/opinion/022a1eco
«»La privatización de los rinocerontes.
(Por Mic Smith)**
Ian Player, el veterinario Dr. Toni Harthoorn, John Clark y Magqubu Nthombela y el resto del equipo de la Operación Rhino – el programa que salvó el rinoceronte blanco de Sudáfrica en la década de 1960 - nunca hubieran previsto que el programa de conservación que comenzaron provocaría el nivel de privatización al que se enfrentan actualmente los rinocerontes.
Cuando Ian Player se dio a conocer con la Operación Rhino en 1961, solo quedaba una población de menos de 1.000 rinocerontes en Sudáfrica, que  superaba el limitado espacio y la capacidad de pastos de la reserva de caza de Umfolozi.
Utilizando nuevos tranquilizantes y estrategias de gestión de los animales, el equipo transfirió rinocerontes de Umfolozi a cotos de caza privados, reservas naturales provinciales y parques nacionales en todo el país.  Fue la primera vez que se hacía.  Transferir rinocerontes de sitio fue algo revolucionario.
La Operación Rhino Rhino se extendió de un extremo a otro  del país y los rinocerontes se multiplicaron en sus nuevos hábitats, sin otras molestias que algunos cazadores de trofeos y fotógrafos que pagaban por el privilegio de romper la paz de las manadas.
Los ganaderos vendieron su ganado y sustituyeron a los bóvidos por rinocerontes y otros animales salvajes adquiridos de criadores y en subastas.
Con los años 60 comenzó una nueva era de conservación medio ambiental, ecoturismo y mayor cuidado de la naturaleza en general, pero ya estaba en crisis.
Reconozco los incentivos que las empresas comerciales de vida salvaje, tales como la cría y venta de animales vivos, el turismo y la caza de trofeos controlada han generado para la conservación medio ambiental, pero el mercado no tiene todas las respuestas.
Como los espacios salvajes disminuyen de tamaño, junto con las poblaciones de fauna silvestres y su seguridad, ningún territorio salvaje está a salvo de los seres humanos, ya sea con una cámara, trampas o un arma.  Las opciones se están reduciendo.
Cuando los ganaderos de vida silvestre, como el mayor propietario privado de rinocerontes en el mundo, John Hume, promocionan la domesticación de rinocerontes para su venta comercial como conservacionismo, es sólo maquillaje verde.
La cría de vida silvestre está siendo promovida comercialmente en todo el mundo por una serie de razones, incluyendo que es una importante fuente de alimento y una manera de aumentar los ingresos de las zonas rurales.
La principal partida proviene de la captura de peces y mariscos, con unas ventas de 203.000 millones de dólares previstos para 2020. Se han criado rinocerontes durante unos 100 años para el suministro de trofeos de caza y el turismo.
Pero, ¿a dónde conduce la idea de criar rinocerontes por sus cuernos para abastecer un mercado aparentemente cada vez mayor en Asia? Imagine rebaños domesticados de rinocerontes bebiendo en abrevaderos, comiendo "pienso de rinoceronte" y transportados en camiones para ser subastados al mejor postor.
Swazilandia presentará una propuesta para legalizar el comercio de cuerno de rinoceronte en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en Peligro (CITES), que se reunirá en Johannesburgo en octubre de este año, porque el gobierno sudafricano quiere comercializar las granjas de rinocerontes.
Sudáfrica ha legalizado el comercio doméstico de cuernos de rinoceronte y está presionando y cabildeando a los estados firmantes del CITES para legalizar el tráfico de cuernos de rinoceronte a nivel internacional.
Los ganaderos y criadores que quieren obtener los beneficios del tráfico de cuernos de rinoceronte en vez de que vayan a las redes mafiosas internacionales que controlan actualmente este mercado negro en África y Asia están vendiendo el argumento de que la legalización del comercio hará caer los precios.
Quieren hacer pasar el comercio de cuernos de elefante como una estrategia de conservación de la especie, como una política ecologista.
Si fuera un rinoceronte ¿elegiría la mutilación, la muerte o la cría ganadera?  La cría de animales salvajes es un oxímoron.
Es un profundo error que sólo el dinero justifique proteger a las cinco especies consideradas los principales trofeos de caza.
¿Qué pasará después?
¿Se criaran rinocerontes intensivamente, como cerdos, en pequeñas jaulas, como si se tratase de granjas de cerdos? No creo que los consumidores asiáticos tendrán ningún reparo en la ganadería intensiva de rinocerontes.
Después de todo, pagan grandes cantidades de dinero para ingerir un vaso de bilis de oso enjaulado, así que muy probablemente también les gustaría ver como se corta un cuerno auténtico de un rinoceronte criado expresamente para ello.
http://www.dailymaverick.co.za/opinionista/2016-09-13-greenwashing-and-the-farmed-five-the-privatisation-of-rhinos/#.V9kpmOnynX4
* Alejandro Nadal Economista, consultor de Naciones Unidas para CITES. Miembro del Consejo Editorial de Sin Permiso.
** Mic Smith, periodista sobre medio ambiente independiente australiano, profesor de la Universidad de Griffith. En Vietnam investigó durante cuatro años el mercado negro de cuernos de rinoceronte, por lo que ganó el premio de TRAFFIC.
Actualmente está nominado para el premio Clarion en Australia por su investigación sobre la caza furtiva de rinocerontes en Sudáfrica.
«»Fuente: Varias
«»Traducción: Enrique García
http://www.sinpermiso.info/textos/el-libre-comercio-puede-acabar-con-los-elefantes-y-los-rinocerontes
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