El Caribe busca aprovechar el Fondo Verde para el Clima

(Por Zadie Neufville)

El subdirector del Centro para el Cambio Climático de la Comunidad del Caribe, Ultic Trotz (izq), conversando con agricultores en un proyecto agroforestal único en Belice, uno de los muchos que impulsa para mejorar la resiliencia de la región al impacto del cambio climático. Crédito: Zadie Neufville/IPS.
Kingston, 13 de abril (IPS).- El Centro para el Cambio Climático de la Comunidad del Caribe busca formas de promover un mejor acceso de la región a recursos del Fondo Verde para el Clima (FVC).
El Centro, llamado también 5C, busca propuestas de organizaciones privadas y públicas en la región que quieran trabajar con él para desarrollar sus ideas y convertirlas en proyectos exitosos que se ajusten a sus prioridades nacionales de construir resiliencia al cambio climático
El 5C, la agencia responsable de coordinar la acción climática en el Caribe, duplicó sus esfuerzos tras la temporada de huracanes de 2017, que devastó varias islas y dejó clara la necesidad de infraestructura a prueba de eventos climáticos extremos, una forma de mejorar la resiliencia.
“Podemos ayudar a que las organizaciones accedan al FVC para proyectos de adaptación y mitigación del clima por hasta 50 millones de dólares por proyecto”, destacó Kenrick Leslie, director ejecutivo del 5C.
El FVC aprobó un par de cientos de millones de dólares para fondos de preparación de varios países de la región, lo que hizo que el 5C se sintiera particularmente orgulloso de los logros obtenidos por su pequeño equipo de desarrollo de proyectos.
El 13 de marzo, Bahamas se convirtió en el cuarto país de los que el centro es el socio financiero para lanzar su programa de preparación para el FVC.
En 2017, Bahamas, Belice y Guyana, y hace poco también Santa Lucía, fueron beneficiarios de un fondo de 300.000 dólares para construir capacidades en su territorio con el fin de presentarse y completar con éxito proyectos financiados por el fondo y que se ajustan a las prioridades nacionales, a la vez que promueven su aspiración de convertirse en Entidades de Acceso Director (DAEa).
Cada proyecto de “preparación” durará entre 18 meses y dos años, e incluye el desarrollo de procedimientos operativos para gobiernos y el involucramiento efectivo del sector privado con el FVC.
Mediante capacitación sobre procesos y procedimientos, sobre cómo acceder a fondos, préstamos. títulos y garantías del fondo, y el desarrollo de una línea de posibles conceptos de proyectos para presentarle al fondo.
Esas actividades no son medidas de una vez, sino que formarán parte de un proceso en marcha que procura fortalecer la participación del país en el fondo.
El proyecto de “preparación” de Guyana comenzó en octubre de 2016 y está previsto que termine este mes. El Ministerio de Ambiente y Vivienda organizó un taller de comienzo de proyecto con 5C, que marca el inicio del programa.
El proyecto de Belice tiene previsto comenzar también este mes, y el de Santa Lucía, en mayo, el que durará dos años. El FVC destina unos 300.000 dólares a cada uno de los proyectos de preparación.
Además de esos fondos de preparación, el centro aseguró 694.000 dólares de ayuda para un instrumento para la preparación de proyectos destinado a una asociación público-privada entre el gobierno de Belice y la Compañía de Electricidad de ese país.
El proyecto procura lograr que Belice utilice una planta indígena, conocida como caña silvestre (Arundo donax), como fuente alternativa de energía para la generación de electricidad.
El fondo le permitirá generar los recursos para realizar los estudios necesarios y evaluar la viabilidad de la planta, con el fin de facilitar su cultivo a gran escala para la generación de energía.
Además, el centro de asoció con la Autoridad del Agua de Barbados (BWA) para desarrollar una propuesta para el Proyecto de Nexo para la Resiliencia del Sector Hídrico para la Sostenibilidad.
Para el que el FVC anunció 45,2 millones de dólares, parte de los cuales cubren la financiación de la contraparte, en la 19 reunión de la Junta Directiva, en Corea, en marzo de este año.
Elon Cadogan, de la BWA, señaló que el proyecto tendrá un impacto directo en 190.000 personas de una isla descrita como “una de las que tiene mayor estrés hídrico” en el Caribe. La frecuencia de cierres ha significado grandes costos para el país.
“Las escuelas tuvieron que cerrar por falta de agua, y las posibles condiciones insalubres probablemente aumenten el costo de la atención médica”, observó Cadogan, gerente de proyecto de la BWA.
“Hubo algunas cancelaciones de turistas”, apuntó.
Debido a esa estructura operativa única, el centro puede recurrir a muchos socios para proveer de forma rápida las capacidades requeridas para completar las evaluaciones necesarias para el desarrollo de un proyecto hasta su etapa de presentación para solicitar más fondos para su realización.
En el caso del proyecto Arundo donax, el centro ofreció varios fondos pequeños, y con la ayuda de la Fundación Clinton, completó una serie de estudios para determinar si el pasto era adecuado como combustible alternativo.
Para el proyecto de Barbados, el 5C trabajó con la Universidad de las Indias Occidentales, la Universidad de Florida del Sur y la BWA para completar las entregas a tiempo.
Al haber finalizado su propia acreditación ante el FVC en seis meses, el 5C se concentra en asistir a los países.
“Ahora nos concentramos en asistir en los procesos para la presentación de la solicitud de acreditaciones ante el FVC y la terminación de sus Planes Nacionales de Adaptación”, señaló Mark Bynoe, director ejecutivo adjunto del Centro y director de la Unidad de Gestión y Desarrollo de Proyecto.
“Cada país tiene asignados tres millones de dólares en el marco de una ventana que tiene el FVC para la preparación de sus planes (de Adaptación)”, indicó.
El FVC es el elemento clave de los esfuerzos que realiza la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC) para reunir fondos con el fin de hacer frente al impacto del recalentamiento planetario.
El fondo se creó para apoyar a los países en desarrollo a responder a los desafíos planteados y a las oportunidades presentadas por el cambio climático, a través de una red de autoridades nacionales designadas (NDA) y de entidades acreditadas (AE).
En tanto que socio financiero, el centro suministrará la supervisión necesaria, la gestión fiduciaria y de proyecto, así como la supervisión y la evaluación de los proyectos de preparación y las capacidades fundamentales para garantizar que esos proyectos se desarrollen con rapidez y se sometan a la verificación y la aprobación.
Cada logro significa que el centro cumple su papel de promotor del cambio en una región amenazada por el cambio climático.
<>Traducción: Verónica Firme.
http://www.ipsnoticias.net/2018/04/caribe-busca-aprovechar-fondo-verde-clima/ <>

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